La Leyenda de Lupita la Novia de Culiacán.

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Guadalupe Leyva Flores, mejor conocida como “Lupita la novia de Culiacán” nació  en la comunidad de San Lorenzo Viejo, Ahome, en Sinaloa, en 1902, en ese tiempo se vivía el auge del ingenio azucarero y era un lugar muy confortable para vivir, Lupita creció muy feliz viviendo entre la naturaleza y tranquilidad de la época, desde joven estuvo enamorada de su amigo de juegos de la infancia de nombre Jesús Armenta, quién también había crecido enamorado de Lupita, llegó el momento de declararle su amor y pedirle formalizar una relación para posteriormente contraer matrimonio, la respuesta de Lupita fue un SI y desde ese momento fue la novia más feliz y entusiasmada de todo Sinaloa, Lupita de inmediato comunicó esta noticia a Ernesto su mejor amigo,  pero para su sorpresa a él no le dio gusto la noticia ya que desde que eran pequeños él también estaba enamorado de ella y era un amor que había trascendido el paso de los años, fue ahí donde le declaro su amor y le dijo que no era un simple amor, que él realmente la amaba con locura; Lupita totalmente desconcertada con ésta confesión le dijo que no podía corresponderle ya que lo quería como un hermano y de hecho le pide olvidar ese sentimiento y compartir con ella su felicidad ya que quería que fuera su padrino de bodas, la fecha de la boda llegó y Lupita lucía verdaderamente feliz, lucía bella y su brillo opacaba al mismo sol, Jesús ya la esperaba frente al altar y también lucía muy feliz y enamorado, ninguno de los dos sabían que esa felicidad se vería opacada por una verdadera tragedia, Ernesto no soportaría verlos juntos y felices y llegó hasta la iglesia y de entre sus ropas sacó una pistola y le disparó a Jesús en la cabeza matándolo al instante, después tomó su pistola y se suicidó, Lupita parecía enloquecer ante lo que estaba viviendo, su mejor amigo y el amor de su vida estaban muertos, el día más feliz de su vida era ahora el más trágico, el tiempo pasó y Lupita no parecía reponerse de ésta pérdida, no podía olvidar al amor de su vida, por lo que con unos tintes de locura Lupita empezó a caminar por las calles vestida de novia, los domingos iba a misa con su viejo y sucio vestido de novia, a la gente que encontraba por la calle le pedía que le devolviera a su gran amor, así pasaron los días y Lupita, ya fuera de razón salió sin rumbo fijo y en el rancho no se supo de ella por mucho tiempo, se dice que un camionero la llevó a Culiacán y otra versión habla de que unos húngaros que le robaron su dinero la dejaron en Culiacán, fue ahí donde vagaba caminando por las calles de los alrededores de la catedral,  ella decía que ahí encontraría a su esposo, las personas que acudían a la iglesia la alimentaban, y un día viéndola enferma se apiadaron y la  llevaron al Hospital del Carmen en donde además de curarla le dieron cobijo y sustento, ese fue su hogar hasta su recuperación, al salir del Hospital se dirigió nuevamente a la catedral y ahí nació el asombro de verla deambular día con día con aquel vestido de novia, y es cuando los pobladores la bautizan como  “La Novia de Culiacán”, Lupita vagó por 30 años hasta su muerte en 1980, pero después de su muerte Lupita siguió apareciéndose por las calles de Culiacán y se dice que hasta la fecha en las noches con neblina Lupita se aparece con su vestido blanco de novia pero al verle  la cara Lupita no tiene ojos.

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